El sur también existe


Mujer, indígena y artista. En esas tres condiciones, todavía estigmas para desenvolverse en la sociedad argentina, se autodefine la cantora mapuche Luisa Calcumil, retratada aquí a partir de su múltiple trabajo militante.

      Así como la actual coyuntura política nacional se orienta a visibilizar y revalorizar la diversidad de las expresiones culturales de nuestro país, con esta sencilla nota aspiramos a establecer dicha sintonía. Quien suscribe tuvo la oportunidad de visitar la provincia de Río Negro en 2013; allí fue que una mezcla de oportunidad, casualidad y causalidad cruzaran a esta cronista con la actriz, cantora, narradora popular y dramaturga mapuche Luisa Calcumil. Nacida de una generosa ocasión, esta es una de esas notas que los cronistas más disfrutamos.
      Luisa Calcumil nació en Río Negro, más precisamente en General Roca, localidad que aún en la actualidad lucha por recuperar su nombre original: Fishke Menuco. Desde allí se proyecta al mundo a través del canto mapuche y la música sureña, desde allí trabaja incansablemente defendiendo una identidad que aún requiere dar batalla día a día para recuperar el tiempo y el espacio robados. Viajó con su arte por América y Europa, filmó películas, recibió premios, menciones y homenajes. En sus entrevistas impera el sabor de la palabra pausada, segura, y se cuelan silencios elocuentes y profundos.
      Como en cada artista militante, promover y difundir cultura es el compromiso que destila cada una de sus propuestas. Como actriz, la recordé en su brillante interpretación de Gerónima, en la película homónima de Raúl Tosso, estrenada en 1986 y filmada en su mayoría en Río Negro. Película que debería formar parte de más de una currícula, si profundizamos la necesidad de la reflexión que hoy el Estado se propone en torno a la convivencia y la unión de diversidades que constituyen nuestra sociedad. En la misma dirección es que podemos disfrutar las diferentes expresiones culturales que la artista mapuche transmite. En una sensible fusión de disciplinas, sus espectáculos proponen fragmentos teatrales, narraciones y canto. De manera talentosa nos ofrece la esencia de una cultura, la mapuche, tradicionalmente invisibilizada. Su música preserva valores de nuestro sur original, ostenta los rasgos propios que, a raíz de la aculturación, nos cuesta reconocer como tales.
      Luisa recupera, en su voz, la dignidad de ser, como ella dice, "mujer, indígena y artista", tres características que en nuestra sociedad, aún patriarcal y conservadora, se convierten en estigmas que nos obligan a luchar para convertirlos en signos de identidad y orgullo. En su disco La Cantora (editado por el sello discográfico Patagonia Record) y que fue nominado para los Premios Gardel 2008 en el rubro Mejor álbum nuevo artista de folklore, se evidencian sus valores. Nombrar el disco La cantora identifica a su autora como una figura comprometida con su arte más que una mera intérprete de un repertorio considerado bello y armonioso para los cánones que desconocen o, peor aún, desprecian la cultura popular local. En sus letras, Luisa denota el sentir por la tierra nuestra, las raíces indígenas y la convivencia con una educación eurocentrista en la que, aún hoy, cada uno de nosotros dirime sus propias creencias y orígenes, intentando no despreciar sino aprender a recuperar herencias perdidas. Escucharla nos permite comprender que no es posible pensar nuestra esencia cultural de manera unívoca. Como otras culturas originarias, la mapuche aún pelea por hacerse escuchar. Un doble esfuerzo para la artista, si se piensa en las perspectivas de género que hace no mucho hemos podido instalar como problemática social visible.
      Luisa Calcumil propone, a través de su canto, escuchar el paisaje del sur, sus costumbres, su transcurrir, la experiencia de la vida paisana; para ello, trabajó en ese disco con la colaboración autoral de Norberto Suárez y Sergio Herrera.
      Si escuchar es la manera de comprender, de vincularnos, de participar, escuchemos La cantora, entonces. Quienes estén por tierras patagónicas pueden además reivindicar y conmemorar el Día Nacional de la Mujer con una de nuestras más bellas cantoras en vivo, durante la 7ª Fiesta del Telar que organiza la comunidad mapuche Millaín Currical en el Paraje Cajón Chico de Caviahue, provincia del Neuquén, el sábado 8 y el domingo 9 de marzo, todo con auspicio de la Secretaría de Cultura de la Nación.

Larisa Rivarola

Para más datos sobre la Fiesta del Telar: http://www.cultura.gob.ar/noticias/la-secretaria-de-cultura-de-la-presidencia-de-la-nacion-en-la-fiesta-del-telar/ 

En la imagen, Luisa Calcumil. Foto tomada del facebook de la artista.

Publicado el 5-3-2014.

LA DEL ESTRIBO

"La milonga y el vals son como zonas francas entre el tango y el folclore". (Santiago Giordano)