Tango y nada más


      El viernes pasado se reestrenó en el Teatro Margarita Xirgu un espectáculo de danza titulado Tango y nada más. Tal como sugiere el título, es un espectáculo de tango que apunta a la pureza del género, en contraposición a las experimentos y estilizaciones que se ven en muchos shows, particularmente en los más comerciales. Efectivamente, es una propuesta sobria, módica adrede, casi aséptica, podríamos decir, que busca llevar el tango de salón (el que se baila en las milongas) al escenario. Pero si bien las formas del tango social dominan el espíritu general de la obra, abundan también los recursos más espectaculares, propios del tango de escenario.
      Sí es verdad que Tango y nada más es módico, sencillo y hasta un poco monótono en cuanto a su estructura. Cada una de las cinco parejas del elenco baila un tango por vez, por lo general clásico, que es interpretado en vivo por una orquesta ubicada al fondo del escenario. Cada tanto hay un cuadro grupal (con todas las parejas) y cada tanto intervienen dos cantantes, por lo general sin danza.
      Los bailarines se mueven con mucha técnica y musicalidad, en coreografías muy elaboradas, creadas por Roberto Zuccarino, que además de coreógrafo es el director del espectáculo y uno de sus protagonistas. Además de Zuccarino, que baila con Samantha Dispari, los bailarines son: Sebastián Achával y Roxana Suárez, Daniel Nacucchio y Cristina Sosa, Dante Sánchez y Angélica Avalos y Octavio Fernández y Corina Herrera. Todos jóvenes y cada uno con un estilo particular. De los diez, cuatro fueron campeones del mundo de tango salón entre 2005 y 2008.
      Los cantantes son también jóvenes: Hernán Frizzera y Nayla Danchuk, de apenas 17 años. Los dos tienen condiciones y suficiente personalidad como para imprimir algunos matices propios a los tangos que cantan, pero exagerando algunos vibratos y actuando más de lo necesario.
      La orquesta que va aportando la música en vivo es un quinteto, llamado Tango + Tango, de gran eficacia para armar versiones fuertes y bien bailables. El repertorio está compuesto por 24 temas, entre los que no faltan clásicos del tipo de Recuerdo, Pavadita, Quejas de bandoneón, Gallo ciego y Adiós Nonino y algunos cantables como Balada para un loco y El día que me quieras (en un previsible dúo de voces).
      El vestuario está a tono con la estética tradicionalista de todo el espectáculo. Se ven los trajes masculinos y los vestidos femeninos del tipo de los que suelen usarse en obras de tango.
      Tango y nada más se reestrenó. Ya había estado en cartel durante varias semanas durante el verano. Ahora vuelve a estrenarse (después de cumplida una gira por el exterior), en el Teatro Margarita Xirgu, una sala muy bonita del barrio de San Telmo que pertenece al Casal de Catalunya. Está ubicada en Chacabuco 875. Este espectáculo se presenta los viernes y sábados a las 20. Va a estar en cartel hasta el 13-8 con entradas a $70.
      Vamos a escuchar algunas de las piezas que se escuchan en Tango y nada más, pero no por el Quinteto Tango + Tango, sino por otros intérpretes.

Gallo ciego (Agustín Bardi) por el Sexteto Vale Tango
Primavera porteña (Piazzolla) por el Quinteto Suárez Paz

En la imagen, las cinco parejas de Tango y nada más. Foto de Alejandra Marín.


Libreto del programa n° 5 de Melografías, emitido el 26-7-2011 por Radio Semilla, FM 106,7 MHz de la ciudad de Buenos Aires. 

LA DEL ESTRIBO

"El punto de mayor modernidad que alcanzó el folclore es de 1968, cuando Los Andariegos grabaron su versión de La oncena". (Santiago Giordano)