Un carnaval muy tanguero


Con el estreno de una coreografía de Leonardo Cuello, el Ballet Folklórico Nacional presentó anoche su primer espectáculo del año, titulado Noche de Carnaval. En la miscelánea de cuadros históricos con otros más recientes predomina el tango por sobre las demás danzas típicas.
   
      Primero, los deberes. Como cumpliendo con un mandato histórico, el nuevo espectáculo del cuerpo de baile de la Secretaría de Cultura de la Nación arranca con el Pericón Nacional Argentino, la danza de salón de origen europeo que se transformó en un símbolo patrio tras la Revolución de Mayo. La misma coreografía deriva pronto en un sabor más claramente americano con solos y fantasías grupales de malambo, esa danza individual de zapateo, netamente masculina, que indentifica al gaucho.
       Una vez presentada esa especie de documento de identidad coreográfica, el numeroso elenco fue moviéndose hacia formas tangueras. El pasaje no fue brusco, sino gradual, a través de un cuadro de transición: La transfiguación del gaucho, un episodio en el que se sugieren vínculos entre el malambo surero y el tango primitivo. Se trata de una fantasía creada por Santiago Ayala y Norma Viola (fundadores y primeros directores del ballet) en la que un gaucho termina cambiando las botas de potro por zapatos de compadrito, gracias a los consejos de un sastre.
      La función empieza a cobrar un color definidamente ciudadano con el solo de Mariángeles Regiardo y Leandro Bojko para los compases picantes de Chiqué, en una coreografía de la pareja. Acto seguido, ese color se potencia con el cuadro grupal que seis parejas protagonizan cumpliendo con los movimientos diseñados por Carlos e Inés Bórquez en función de Tanguera, la vibrante pieza de Mariano Mores. La cumparsita, algo así como el himno del tango, sobreviene luego en otra coreografía de Ayala y Viola que otorga un particular vuelo a la música compuesta por el uruguayo Gerardo Matos Rodríguez. El bloque se completa con once parejas ejecutando los dibujos creados por Carlos Rivarola (otro docente histórico del ballet) para la vivaz milonga Taquito militar, también de Mariano Mores.
       Tras un breve intervalo, las acciones regresan con otro solo tanguero. Esta vez a cargo de Sabrina Castaño y Federico Santucho, gráciles intérpretes de una versión instrumental del vals Tu pálida voz. Inmediatamente después, el cuerpo de baile entero rinde homenaje a Osvaldo Pugliese a través de un cuadro creado por Rivarola que conjuga danza, grabaciones del mítico pianista y un poema de Hamlet Lima Quintana recitado por la voz en off de Roberto Alvar. La fuerza rítmica de La Mariposa, La Yumba y Cardo y malvón dan sustento sonoro a los movimientos de las parejas en originales dibujos, tanto individuales como grupales. En la puesta, que como muchas del Ballet Folklórico Nacional (BFN) tiene mucho de teatral, adquiere una fuerte presencia simbólica el clavel rojo, ese que se ponía sobre el piano cada vez que la orquesta de Don Osvaldo debía actuar sin él, detenido en diferentes períodos de la historia argentina por su filiación al Partido Comunista.
       Otro intervalo sirve para limpiar la retina antes de disfrutar de una estética de otro tono, la de Febrero en tu risa, el último cuadro de la noche. A través de la recreación de un baile de carnaval en una atmósfera barrial de antaño, el joven coreógrafo Leonardo Cuello logró romper con los paradigmas tradicionales del tango sin perder la esencia del género. Los bailarines interactúan no sólo entre ellos (y de variadas formas) sino también con una mesa de madera, una radio a galena, el tórax de un maniquí y una ristra de esos banderines de colores típicos de los corsos.
      La novedad es doblemente bienvenida, por lo que aporta a nivel coreográfico y por la renovación del repertorio del ballet, acaso demasiado atado a una serie de cuadros históricos que se vienen repitiendo, con variantes, desde que fue creado, en 1990. Hoy el Ballet Folklórico Nacional está integrado por un total de 40 bailarines, jóvenes y talentosos artistas dirigidos por Omar Fiordelmondo. Luego de los saludos, Fiordelmondo se mostró emocionado por los resultados conseguidos a poco de haber asumido como director del ballet, tras el concurso público realizado en 2011.
       Las funciones de Noche de carnaval se repetirán los miércoles 29 de febrero y 7 de marzo, a las 21, en el majestuoso Teatro Nacional Cervantes, ubicado en Libertad 815, CABA. Las entradas son gratuitas y se entregan en la boletería del teatro a partir de las 10 de cada día de función. El espectáculo también se presentará los días 29 y 30 de marzo, a las 20:30, en el Complejo Cultural Plaza, Intendente Campos 2089, San Martín (provincia de Buenos Aires).

Carlos Bevilacqua 
Información adicional:
Elenco completo del Ballet Folklórico Nacional

En la imagen: una escena de Febrero en tu risa. Foto de Raúl Marego.

Publicado el 23-2-2012.

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