Liliana Felipe


      Pocos, muy pocos artistas son tan frontales en sus mensajes como Liliana Felipe, que además se distingue como cantante por su estilo, de lo más visceral y despojado que pueda imaginarse. Pude experimentarlo personalmente cuando actuó el año en el Teatro ND Ateneo, más precisamente el 10 de diciembre, que, además del aniversario del regreso de la democracia, es el día de los derechos humanos. La referencia a esa fecha no es arbitraria, sino que se vincula directamente con otro rasgo esencial de Liliana Felipe: su compromiso con los derechos humanos. Ese día, sin ir más lejos, actuó con una remera de HIJOS, la agrupación de hijos de desaparecidos que lucha por el juicio y castigo a los asesinos de sus padres durante la represión ilegal de los ’70 y en la que Liliana milita.
      Otra particularidad de ese recital fue que al llegar los espectadores se encontraron con dos hojas del diario Clarín sobre sus butacas. Apenas salió al escenario, Liliana empezó a dar instrucciones para doblar las hojas de determinadas maneras, como quien guía a la gente para hacer un avioncito o un muñeco de papel. Luego de varias de esas instrucciones, cada vez más absurdas, terminó por ordenar que se rompieran las hojas en varios pedazos y se lanzaran al aire, siempre dando el ejemplo ella misma. El resultado fue una nube de papelitos de esas que se arman en los estadios cuando sale un equipo de fútbol. En medio de los papelitos, gritó: "¡Viva la ley de medios, carajo!"
      Esa noche Liliana cantó en varios pasajes con Jesusa Rodríguez, su pareja, también actriz y cantante. Con ella se casó simbólicamente en 2010, como acto de protesta contra la iglesia católica mexicana, que, como ocurre acá, se opone al matrimonio igualitario.
      Cantautora, pianista y actriz, Liliana Felipe nació en 1954 en Córdoba, pero está radicada en México D.F. desde 1976, cuando tuvo que exiliarse perseguida por la dictadura militar. En la capital mexicana fundó en 1990 un teatro llamado El Hábito, que significó un polo de creación independiente dedicado sobre todo al teatro musical.
      Además, es autora de diversas músicas para cine y teatro.
      De sus presentaciones en Argentina, se destaca por su valor simbólico un recital multitudinario que dio en 2008 en la ex-ESMA, televisado por Canal 7 para todo el país.
      La música de Liliana Felipe es amplia, con base en los ritmos típicos mexicanos y, en menor medida, en el tango. En los versos de Felipe hay lugar para casi todo, desde el amor correspondido y el contrariado hasta una insólita hipótesis para explicar por qué los perros se huelen unos a otros entre las patas traseras. Desde las bondades del ajo hasta una defensa de la masturbación. Y, como un condimento muy frecuente, el sentido del humor.
      Es, más allá de sus virtudes artísticas, un personaje. A continuación vamos a entrever el carisma que Liliana Felipe puede ejercer en vivo escuchándola en tres grabaciones:

Chivo expiatorio
Los ladrones y Vaticano S.A. de C.V.
A nadie

En todos los casos, letras de Jesusa Rodríguez y Liliana Felipe y música de Liliana Felipe. En la última canción aparece la palabra “panista”, que quiere decir del PAN, el partido político de derecha más importante de México. Para hacerse entender en el ND Ateneo, ante un público argentino, Felipe reemplazó “panista” por “del PRO”.


Libreto del programa n° 7 de Melografías, emitido el 9-8-2011 por Radio Semilla, FM 106,7 MHz de la ciudad de Buenos Aires.

LA DEL ESTRIBO

De nuestra serie “Temas calientes”: ¿en la balada jazzera I’m misbehaving la protagonista va a menos? ¿Estamos ante un caso de incentivación o soborno?