Ligia Piro


      Vamos a escuchar a continuación a Ligia Piro, una cantante que está vinculada al tango porque es hija de Osvaldo Piro (bandoneonista, compositor de tango y director de orquesta) y de Susana Rinaldi (una de las cantantes más trascendentes del tango en toda su historia) y además es hermana de Alfredo Piro (también cantante de tango; luego de arrancar con el rock, Alfredo se volcó a la pasión de sus padres).
      Pero Ligia no canta tango. Lo suyo es el jazz, con algunas incursiones en la bossa nova y el rock. Lo suyo tampoco es la composición: en los once años que lleva de carrera se dedicó principalmente a recrear standards, o sea temas clásicos del jazz, con arreglos y matices de interpretación propios. En los últimos años, Ligia empezó a incorporar a su repertorio algunos temas folclóricos, pero siempre en un contexto dominado por el jazz.
      Tiene una voz suave, expresiva y dúctil, más amiga de las sutilezas que de la demostración de caudal. Dice César Pradines, crítico de jazz de La Nación: “Con Piro uno tiene la certeza de estar frente a una cantante de estirpe, con un vuelo de deliciosa frescura. Esta vocalista encarna el empuje que tiene el jazz actual en Buenos Aires. Ligia posee un registro amplio, pese a lo cual prefiere trabajar sólo en los tonos medios-altos. Apoya su canto en su expresividad y en el modo de fraseo con el que consigue una fuerte llegada al auditorio”. A estos elogios habría que agregar el mérito de cantar en inglés, que no es su primera lengua.
      En la introducción de una entrevista que le hizo Moira Soto para Página 12, la periodista observa: “Lejos de toda forma de bulimia laboral, Ligia declara tranquilamente que no ambiciona un Grammy, que no busca la popularidad a cualquier precio, por lo que se ha negado a propuestas descaradamente comerciales. Ligia Piro quiere seguir cantando, investigando, manteniendo despiertas la curiosidad y la apertura mental”. Esa mentalidad se percibe rápidamente al analizar su carrera.
      Antes de dedicarse profesionalmente al canto, Ligia trabajó como actriz. Lo hizo en varios musicales de teatro, en algunas tiras de televisión y, según cuenta, tiene el deseo de seguir haciéndolo. Además, hace unos años creó su propia productora musical, con el objetivo de “darle una mano a tantos artistas que tienen que remarla en un país tan exitista como este”, según declara ella misma.
      Ligia lleva grabados 4 CDs: Elepé, sigla que alude tanto al viejo formato musical como a sus iniciales (de 2003), Baby (2006), Trece canciones de amor (2008) y Según pasan los años (2010).
      Vamos a escuchar tres temas de Trece canciones de amor, el penúltimo disco de Ligia. Allí hay solo dos protagonistas: ella cantando y el eximio Ricardo Lew tocando la guitarra.
      Como curiosidad de este disco, cabe señalar que incluye un track escondido, o sea hay una canción que no figura en la gráfica del CD ni en el display de temas que uno ve cuando lo pone en la computadora o en un equipo de música. Un tema que aparece sólo si uno deja correr el disco y dos minutos después de terminada la última canción. Ese tema es Lover man, caballito de batalla de la gran Billie Holiday. Pero nosotros vamos a escuchar:

Over the rainbow (Arlen Harburg)
How deep is the ocean (Berlin)
Can’t buy me, love (Lennon - McCartney)


En la imagen, Ligia Piro. Foto de Christian Inglize.

Libreto del programa n° 6 de Melografías, emitido el 2-8-2011 por Radio Semilla, FM 106,7 MHz de la ciudad de Buenos Aires.

LA DEL ESTRIBO

"Ay diosito santo / bajámela del cielo / van pasando los años / y todavía la espero". (¡Puma not dead!)