Las Blacanblús


      La idea de cuatro mujeres haciendo blues en la Argentina seguramente sonaba demasiado exótica a principios de los ’90. Sin embargo, fue para esa época, más precisamente en 1992, que se formó el cuarteto femenino de Las Blacanblús, un logrado ensamble vocal e instrumental integrado por Cristina Dall, Déborah Dixon, Mona Fraiman y Viviana Scaliza. Todas ellas cantantes, que por lo general cantaban por separado, o sea una en cada tema, más allá de algunos cruces ocasionales. Y todas lo hacían muy bien, con una gran potencia expresiva. Cristina Dall, además de cantar, toca el piano y Viviana Scaliza, además de cantar, toca la guitarra. La mayor parte de los demás instrumentos que sonaban con Las Blacanblús eran interpretados por músicos invitados.
      La introducción vale para referirnos específicamente al disco debut de Las Blacanblús, editado en 1994 por Del Cielito Records. Ya pasaron 17 años de aquel entonces. Estamos hablando de la época en que el CD empezaba a dominar el mercado discográfico, algo que parece especialmente lejano en estos días en que el formato material de la música está en crisis.
      Ahora bien, ese disco, bautizado Cuatro mujeres y un maldito piano, muestra dos partes: una de piezas compuestas por Las Blacanblús y otra de clásicos del blues, como Up above my head, Sweet home Chicago y Saint Louis Blues. El primer segmento, ese de piezas propias, es particularmente meritorio porque mantiene la tónica blusera de las letras pero con un lenguaje bien argentino, por momentos hasta con lunfardo. No es fácil hacer blues en castellano sin que suene forzado. Tal vez por eso, el blues en castellano no es algo frecuente.
      Lo cierto es que Las Blacanblús se lucen en sus grabaciones con inflexiones de la voz que transmiten la alegría, el desagarro o la melancolía de cada pasaje de las letras. Y los arreglos, que en este disco son todos de ellas, agregan encantos a las melodías con muchos juegos de voces, algunos coros por debajo de la voz principal o como codas de las estrofas, según van a poder escuchar.
      Luego del primer disco, Las Blacanblús grabaron otros tres: Rituales, Especial en vivo y Suena en mí. Hace cinco años se disolvieron como grupo. De quien más noticias tenemos es de Déborah Dixon, que lleva adelante una carrera solista con bastante repercusión, siempre en los campos del blues, el soul y otros géneros vecinos. En diciembre último, por ejemplo, cantó al aire libre en la terraza del Centro Cultural Recoleta como parte de la programación del Festival de Jazz de Buenos Aires, respaldada por un poderoso ensamble instrumental, por cierto.
      Vaya entonces al aire ese blues industria argentina:

Blues latino (Dall), con la voz de Déborah Dixo.
Maldito piano (Dall), cantado por todas las Blacanblús.
Sweet home Chicago (Robert Johnson) cantado principalmente por Cristina Dal.


Libreto del programa n° 5 de Melografías, emitido el 26-7-2011 por Radio Semilla, FM 106,7 MHz de la ciudad de Buenos Aires.

En la imagen, portada del CD Cuatro mujeres y un maldito piano.

LA DEL ESTRIBO

"La milonga y el vals son como zonas francas entre el tango y el folclore". (Santiago Giordano)