Teoría y práctica en una misma noche


La cuarta jornada del Festival de Tango Independiente dejó sustratos valiosos tanto en una charla sobre la relación entre el tango, la economía y las políticas públicas como en los conciertos de Proyecto LCB y Alan Haksten Grupp, dos agrupaciones de reciente formación.

      El director nacional de Artes, José Luis Castiñeira de Dios, el economista Jorge Marchini y el gestor cultural Ildefonso Pereyra confluyeron anoche en el Centro Cultural de la Cooperación (CCC) para describir las relaciones que el tango mantiene con la economía y con las políticas estatales en la primera de las tres mesas de debate organizadas por el Festival de Tango Independiente. En el camino, los tres disertantes también propusieron lineamientos para mejorar la situación relativa del género.
      Marchini, autor de un valioso estudio titulado "El tango en la economía de la ciudad de Buenos Aires" y publicado en 2007 por el Gobierno de la Ciudad, aseguró que en el tango hay una mala distribución del ingreso. "Además nos solemos mover como si nuestra música típica fuese a renovarse sola, como un recurso natural, y no es así. La riqueza cultural se construye trabajando, invirtiendo en los artistas para que puedan estudiar y trabajar dignamente", aclaró. Como señales de alarma a tener en cuenta, señaló la limitada renovación de artistas y la carencia de un fuerte mercado interno. "Para algunos el tango es sólo un negocio porque cada noche hay 3000 turistas extranjeros dispuestos a pagar U$S 150 por un cubierto en una casa de cena-show pero pienso que tenemos que trabajar para que, como en el amor, haya deseo de una segunda vez", diagnosticó. Como receta a futuro, propuso "ser modernos y estar unidos, para pensar más en conjunto, a largo plazo y sin temer al disenso". En ese sentido, sugirió que los artistas deberían perder el miedo a discutir con más vigor las condiciones de trabajo con los empleadores.
      A su turno, Castiñeira de Dios puso en duda que el tango reciba un tratamiento diferenciado en las políticas de la cartera que él integra (la Secretaría de Cultura de la Nación) y admitió que el Estado en general debería ocuparse más de lo que hasta hoy se ocupó. Aún así, destacó algunas experiencias de gestión estatal como la Orquesta Escuela y la "reconstrucción del patrimonio material", tal como denominó a las recientes ediciones de partituras y arreglos inéditos o perdidos. Asimismo, dio una buena noticia al anunciar que ordenó continuar el trabajo de investigación Antología del tango rioplatense, un libro del Instituto Nacional de Musicología que había abarcado la evolución musical del género sólo hasta 1920.
      En función de una futura generación de público, opinó que no depende sólo de acciones clásicas de promoción estatal sino también de operar desde las escuelas y desde los medios públicos de comunicación.
      El coordinador de la Unión de Orquestas Típicas, Ildefonso Pereyra, tuvo media falta por llegar más cerca del final que del comienzo de la charla. Como castigo, fue quien menos tiempo tuvo para expresarse, aunque le alcanzó para coincidir con la idea de que hay que juntarse más y para cargar contra la declaración del tango como patrimonio universal por considerarla un error estratégico en la salvaguarda de la identidad nacional. "El roquefort es francés, el jazz es estadounidense, pero el tango es patrimonio de la humanidad", ironizó a tono con la frase que promocionaba la charla en uno de los folletos del festival.

Del dicho al hecho

      Ya en otra sala del CCC, la segunda mitad de la noche nos deparó dos conciertos ilustrativos de las nuevas tendencias musicales del tango, a cargo de dos agrupaciones de reciente constitución. En primer término, Proyecto LCB desplegó su propio repertorio de atmósferas muchas veces opresivas, por momentos también tensas o bucólicas, siempre dentro de una estética entre tanguera y contemporánea que remite a música incidental de películas. "Nuestra idea es, partiendo de la tradición, incorporar nuevas técnicas armónicas y nuevos ámbitos sonoros", explicó, a poco de iniciado el concierto, Marcelo Lodigiani, pianista del trío que completan Pablo Bernaba en bandoneón y Nicolás Castro en guitarra eléctrica, todos jóvenes pero experimentados instrumentistas. Lodigiani, docente del posgrado en tango y folclore del Conservatorio Manuel de Falla, es el autor de las músicas que interpretan los LCB. Piezas de tono introspectivo como Llegando a casa en otoño o más dinámicas como un aire de candombe para el que habitualmente invitan al percusionista Rubén Lobo.
      Inmediatamente después, y sobre el mismo escenario, se presentó el Alan Haksten Grupp, un octeto que pinta para ganarse el favor del público en poco tiempo. No por demagógico o comercial, sino porque sus integrantes se ensamblan en una fórmula que conjuga oportunas dosis de tradición y experimento en temas por demás contundentes, todos de factura propia. Con una formación ligeramente atípica (dos bandoneones, dos violines, piano, contrabajo, cello y guitarra), logran un sonido seductor, abundante en segmentos románticos y líricos. De hecho, el gusto por la melodía llevó al director del grupo, el joven guitarrista Alan Haksten, a invitar a la cantante Josefina Rozenwasser, quien le puso su voz a los únicos versos que se escucharon en toda la noche. Aunque cambiantes, las funciones de los instrumentos se delinearon por lo general con el contrabajo y el piano marcando un ritmo bien nítido (por momentos similar al que caracterizaba a la orquesta de Pugliese), las cuerdas y los fueyes llevando la melodía y la guitarra, a veces acompañada por el piano o el contrabajo, haciendo de nexo armónico entre ambos grupos. El empuje del Alan Haksten Grupp (a pesar de su nombre de resonancias gringas, dirigido por un argentino) llega a conmover sobre todo en Precipicio, un tema que parece destinado a ser un hit del tango por venir.

Carlos Bevilacqua

Fotos: Arriba, Maximiliano Senkiw (moderador), Jorge Marchini e Ildefonso Pereyra durante la charla en el Centro Cultural de la Cooperación. Abajo, Alan Haksten (guitarra), al frente de su grupo durante el concierto de anoche. Ambas tomadas por Carlos Bevilacqua.

Publicado el 11-3-2010.

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