El poder de la autogestión


A partir del domingo próximo grupos y solistas emergentes animarán el primer Festival de Tango Independiente, una iniciativa de la Unión de Orquestas Típicas y el programa de radio Fractura Expuesta que busca potenciar las expresiones más auténticas del género típico de Buenos Aires. Una gran milonga al aire libre abrirá el encuentro, en tanto habrá un lugar importante para la reflexión a través de charlas abiertas con especialistas.

      La recuperación que vivió el tango en los últimos años muestra algunos rasgos que limitan su crecimiento. Por un lado, las ofertas laborales más tentadoras para los músicos provienen de emprendimientos destinados a los turistas, lo cual los suele llevar a fórmulas exitosas pero repetidas. El público local, compuesto en buena medida por tangueros tradicionalistas, es en general reacio a las novedades. Y la mayoría de los difusores, dando a conocer sólo el repertorio clásico versionado por los intérpretes históricos, terminan por cerrar un círculo vicioso.
      Pero paralelamente, una serie de artistas y gestores culturales fueron alimentando una manera diferente de cultivar el tango, alejada del estereotipo “for export” y más cercana a los impulsos creativos. Esa realidad es la que lleva a los organizadores del Festival de Tango Independiente a postular que “hay un tango que construye identidad sin declaraciones, que vive en los barrios, que resiste a las clausuras de los locales con música en vivo, que imagina escuelas primarias y secundarias con tango”, según dicen en uno de los textos promocionales del encuentro. El festival, explican en otro tramo, busca un acercamiento entre el tango y las nuevas generaciones, así como vincular a músicos y espacios que ya vienen trabajando con mentalidades afines.
      Aunque diversas en sus lenguajes musicales, las agrupaciones convocadas comparten no sólo un mismo diagnóstico sobre la coyuntura tanguera sino similares ideas sobre las posibles soluciones. Por lo pronto, ante las condiciones por lo general desfavorables que ofrece el mercado, no se quedan en una queja intramuros ni esperan que el Estado asuma un rol más activo en el fomento del tango, sino que eligen producir sus propias actuaciones, sus discos y manejar directamente la difusión y representación ante los demás.

Mucho para bailar, escuchar y pensar

      El Festival de Tango Independiente tendrá su primera actividad masiva el domingo 7, desde las 18, a través de una milonga al aire libre en Av. Boedo y San Ignacio, CABA. Allí, desde un escenario montado a pocos metros de la mítica esquina de San Juan y Boedo inmortalizada en el tango Sur, actuarán las orquestas típicas La Vidú, El Afronte, el Quinteto Negro La Boca, los grupos Pintó Milonga, Proyecto LCB y Alan Haksten Grupp (estos últimos dos de sonido bien contemporáneo), el cantor “Cucuza” Castiello (de grandes condiciones y un estilo más bien tradicional) y el “Tata” Cedrón, una figura consagrada que se distinguió por haber musicalizado versos de grandes poetas nacionales como Raúl González Tuñón y Juan Gelman.
      Sin embargo, el festival latirá sobre todo en dos decenas de conciertos y recitales de variada índole. Los protagonistas musicales de la gran milonga volverán a presentarse, en algunos casos más de una vez, como El Afronte, agrupación que tocará en las dos milongas que sus miembros organizan cada semana. Pero además se podrán a apreciar las interpretaciones que el dúo Pulice-De Vicenzo realiza de sus propias canciones (el martes 9 a las 21 en Musseta Café), la hermosa voz de Analía Sirio (también el martes, pero en Pan y Arte), las búsquedas compositivas del cuarteto de Julio Coviello (bandoneonista de la Orquesta Típica Fernández Fierro) el jueves 11, a las 20, en el mismo lugar y la irreverencia cómica de Dema y su Orquesta Petitera en una fecha compartida con el grupo Timotteo (el sábado 13, desde las 22 en Sanata Bar), entre otras muestras del tango actual.
      Con el loable objetivo de tratar de esclarecer el panorama que por estos días muestra el género, el festival incluye además una serie de charlas con especialistas. Una de ellas se referirá al tango en la economía y las políticas públicas, a través de las palabras del director nacional de Artes, José Luis Castiñeira de Dios y de Jorge Marchini, autor de un valioso estudio publicado en 2007 sobre la incidencia del tango en las actividades económicas porteñas. Otra de las charlas analizará los alcances de la Ley de Protección del Bandoneón (sancionada en octubre del año pasado) y del proyecto de Ley de la Música, cuya aprobación definitiva se espera para este año. Impulsores de sendas iniciativas, se ocuparán de esas normas el luthier Oscar Fischer y el dirigente gremial Diego Boris. Por último, una tercera disertación versará sobre “Tango, identidad y participación social”, temática que abordarán los historiadores Norberto Galasso y Gustavo Varela.
      La programación se cerrará el domingo 14, a la medianoche, con un “orquestazo” a cargo de La Vidú, El Afronte y el Quinteto Negro La Boca en la milonga La Viruta, lugar emblemático de la nueva movida tanguera que se generó en torno baile en los últimos 15 años.
      La gran mayoría de estas actividades se llevarán a cabo en espacios de común dedicados a las manifestaciones más vitales del tango como la Maldita Milonga, El Gardel de Medellín, Sanata Bar, El Faro, el Centro Cultural de la Cooperación, Musetta Café y La Viruta, entre otros. En todos los casos, las sedes mantendrán la gratuidad o los importes de las entradas que venían cobrando desde antes del festival.

Carlos Bevilacqua

Recuadro
Liberación o dependencia

      Para Maximiliano Senkiw, productor y conductor de Fractura Expuesta, la idea de independencia que reivindica el festival pasa sobre todo por moverse esquivando tanto la tutela condicionante de las compañías discográficas como el fomento cíclico del Estado. “Por otra parte, es una independencia respecto de ciertos cánones del tango. Nuestra idea es abrir el género a nuevas expresiones y nuevos públicos, sin desvincularlo de los que ya tiene. Para los artistas, esto es muy valioso porque implica darse ciertas libertades a la hora de tocar un instrumento, componer, cantar o bailar”, explica. “’Independiente’ también se refiere a la capacidad de gestión de los propios artistas, que pueden organizarse hasta armar un festival de esta magnitud por sí mismos”, agrega.
      “El concepto de ‘independiente’ fue cambiando a lo largo del tiempo. Antes lo definíamos respecto de parámetros de consumo, entonces era lo no comercial. Me parece que hoy lo independiente pasa más por el hecho de ser trabajadores de la cultura que generamos patrimonio, o sea que somos parte activa de una comunidad al generar identidad, una palabra que para mí se usa hoy para definir lo que antes llamábamos ‘patria’. En nuestro caso, somos además independientes de una forma de ver al tango como un producto ‘for export’ o ‘postalero’”, opina Ildefonso Pereyra, coordinador de la Unión de Orquestas Típicas (UOT), la otra entidad organizadora del festival.

¿Qué hay de nuevo, viejo?

      Quienes tengan una noción del panorama que hoy muestra el tango notarán que en la grilla del Festival de Tango Independiente faltan muchas expresiones autogestionadas de valor. Aun considerando las limitaciones que imponen ocho días en una cantidad acotada de escenarios, hay varios grupos y solistas repetidos, algunos de ellos casi desconocidos en el ambiente. ¿Cuál fue, entonces, el criterio para elegir a los artistas programados? “En principio, están las agrupaciones que integran la UOT, pero la idea fue dar un panorama general de todas las propuestas emergentes del tango, entendiendo emergentes en tanto relativamente nuevas. Por eso, hay propuestas de lo más variadas, desde las más rupturistas hasta otras bien tradicionales”, explica Senkiw. “Convocamos a grupos que comparten nuestra visión del tango como espacio de representación”, especifica Pereyra, quien más tarde agrega: “El tango tiene que seguir vivo cuando por alguna razón no recibamos el flujo turístico que recibimos. Queremos mostrar qué tiene para decir el tango a través de sus nuevos intérpretes”.
      En lo estrictamente musical, estas expresiones emergentes aportan ciertas novedades estilísticas pero siempre más o menos relacionadas con determinadas líneas históricas. La siguiente es la radiografía que ve Senkiw: “Me parece que hay dos o tres tendencias. Una rupturista, que se manifiesta sobre todo en orquestas como Astillero, Alan Haksten Grupp, Rascasuelos o lo que era Agua Pesada. Grupos que dejan el costado melancólico del tango para volcarse a algo más vertiginoso, con arranques de violencia al ejecutar los instrumentos. Por otro lado, están los cantores con guitarras, como el caso del ‘Tape’ Rubín, quien además muestra una gran calidad compositiva y se permite combinar el lenguaje del tango con otros del blues o el rock. Una tercera vertiente es la de grupos como La Vidú o El Afronte, que reproducen un sonido orquestal desde sus propias lecturas y estéticas”.
      Para Pereyra, estamos en un momento de transición entre el tango tradicional y “algo que todavía no sabemos bien qué será, pero que viene por el lado de la mixtura”. Como ejemplo paradigmático de esa mixtura, cita la versión tanguera del Blues de la Artillería (el tema de Los Redonditos de Ricota) que La Vidú grabó hace poco en su primer CD. “La Vidú no hace una ruptura –aclara–, sino que mezcla, lo cual es típico de esta nueva generación –refiriéndose a músicos que oscilan entre los 20 y los 35 años de edad–. En los ’70 y ’80 uno sentía que tenía que romper, hoy prima la idea de integrar, aprovechando las diferentes experiencias”.

Charlemos

      La justificación de las charlas es mucho más sencilla para los organizadores, pero igual encierra algunas consideraciones interesantes. “Los temas estipulados para nuestras mesas de debate no han sido abordados antes en forma pública –arranca su argumento Senkiw–. El de las políticas estatales, por ejemplo, es un tema que parece circunscripto a ciertas esferas oficiales. No se abre el debate a la sociedad sobre qué tango tenemos y qué tango queremos”.
      Pereyra, en tanto, ve a las disertaciones con espacio posterior para preguntas del público como “un espacio de racionalidad, de pensamiento y de discusión de lo que aparentemente siempre fue sólo práctica. Se suele identificar al tango con las industrias culturales ‘postaleras’. Nosotros decimos que tal vez esa sea una imagen deformada del género. Para saber si hubo otros orígenes y si hay otra actualidad más comprometida del tango es que sirven las charlas”.

Volver a la calle

      De todas las actividades del festival, la de más fuerte simbología probablemente sea la milonga callejera. Además de recuperar imágenes encantadoras como las de las parejas bailando al aire libre, allí donde normalmente se mueven máquinas ruidosas y contaminantes, el encuentro retoma una consigna que caracterizó hasta 2007 al festival de tango organizado por el Gobierno de la Ciudad. La gestión cultural que se inició con la asunción de Mauricio Macri, a fines de aquel año, decidió trasladar el festival de marzo a agosto, lo cual impidió mantener el baile popular al aire libre por obvias razones climáticas.
      “Nuestra intención es ocupar ese lugar que dejó vacante el festival de Buenos Aires, pero además volver a hacer del tango un evento comunitario y vecinal que permita vincular más a los artistas con el público”, cuenta Senkiw.
      “Lo que se hizo con el festival de tango de Buenos Aires fue desenraizarlo para adaptarlo a las vacaciones de los gringos –lamenta Pereyra–. A nosotros nos parece que cuando uno produce cultura, debe pensar en los extranjeros, pero sin dejar de pensar primero en los argentinos. Francia cobra un dinero por el uso de la palabra ‘roquefort’ porque la consideran una marca registrada, el jazz es claramente una música originaria de los Estados Unidos. Sin embargo, nosotros no sólo adoptamos un calendario europeo para el festival oficial de tango sino que bregamos hasta conseguir que el tango sea declarado patrimonio de la humanidad… y ahora resulta que cualquiera puede emprender proyectos de tango”.
      Las temáticas planteadas, así como los puntos de vista de los organizadores, dejan mucha tela para cortar. Es de esperar que este flamante encuentro, auspiciado por la Secretaría de Cultura de la Nación y el Banco Credicoop, sirva para echar un poco de luz en el panorama del tango actual.
C.B.

Nota: La programación completa del festival está disponible en http://www.orquestodromo.com.ar/, el sitio web de la UOT.

Imágenes: Arriba, los integrantes de la orquesta típica El Afronte, durante su última gira europea (gentileza El Afronte). Más abajo, Analía Sirio (foto de Nicolás Foong) y sobre el final, milonga callejera en el Festival Buenos Aires Tango 2006 (gentileza Gobierno de la Ciudad).

Publicado el 4-3-2010.

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